domingo, 1 de mayo de 2011

Ahora ya no tenés un pretexto, una razón que te impida gozar, pues yo te sueño de noche y de día pero de noche te puedo ocultar.

Yo te prefiero fuera de foco, inalcanzable.
Yo te prefiero irreversible, casi intocable.
Tus ropas caen lentamente. Soy un espia, un espectador y en el ventilador desgarrandote, sé que te excita pensar hasta donde llegaré. Es difícil de creer creo que nunca lo podré saber, sólo así yo te veré a través de mi persiana americana.
Es una condena agradable, el instante previo. Es todo un desgaste, una necesidad más que un deseo. Estamos al borde de la corniza, casi a punto de caer no sientes miedo, sigues sonriendo, sé que te excita pensar hasta donde llegaré.
Lo que pueda suceder no gastes fuerzas para comprender sólo así yo te veré a través de mi persiana americana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario